7 de abril de 2006

Un dulce-triste sueño

Mientras miraba por la ventana del auto de papá pensaba solo en él, en aquel hombre que no supe tratar, pero al que quiero tanto, en todas las cosas que habían pasado, pregunta tras pregunta venían a mi cabeza, preguntas precisas y respuestas ausentes; estaba acompañada en el auto pero a la vez sola; ellos reían y yo trataba de reír sin saber que decían sólo para que ellos no notaran mi ausencia. Estábamos entre el calor y brisa de este fuerte verano mientras recordaba las frases que solía decir, los juegos de miradas, las caricias, las miradas compartidas mientras tenía la sensación de miedo y unas cosquillas en el estómago, de pronto una pregunta vino a mi; no era la primera vez que sucedía, ¿acaso lo perdí para siempre?, pregunta que cambio del todo el semblante de mi rostro, ¿perdido?... ¿se puede perder algo que no se ha tenido?, ¿lo tuve en algún momento? Y las preguntas seguían y seguían: ¿Yo lo quiero? ¿El me quiere?

Las únicas “respuestas” que tenía eran solo posibilidades; me di cuenta que las respuestas no eran mías, solo estaban en ese corazón, en su corazón.
Mientras mi hermano y mis primos bromeaban conmigo y con mi padre yo seguía sin entender que hablaban, solo escuchaba risas y me di cuenta que estábamos pasando por el lugar donde trabaja, mi mente se volvió a perder en esas preguntas, en su recuerdo, en su aroma que aún queda en mi, en sus ojos y su forma de mirarme, en esos besos dulces que suavemente se convertían en apasionados, había chispa ahí; no pude contenerme y volteé la mirada hacia ese lugar; lo vi!!! Ahí estaba!!! mi corazón comenzó a palpitar muy fuerte, no sabia que hacer, no me contuve nuevamente y marque su numero de teléfono, tenía una expresión de entusiasmo, emoción, algo que no me pasaba hace tiempo, tanto así que mi padre me pregunto a quien había visto…mi ilusión desapareció tan rápido como apareció, cuando me di cuenta que no tenia ningún tipo de respuesta; en ese momento recordé las tantas veces que había pasado eso; no obtener respuestas por “muchos motivos” los que hace un año no existían, y pensé ¿estoy haciéndole perder su tiempo?, ¿estoy perdiendo el mió?, ¿estoy desubicada de alguna forma aquí? Muchas veces sentí el deseo de decirle que lo quiero mucho, el deseo de tomarlo de la mano abrazarlo y besarlo, pero esa palabra y esa sensación siempre me abordaba; ¿desubicada?, ¿lo hago?, ¿Cómo lo tomara?; olvídalo, no lo hagas, aunque por dentro te coman esas ganas.

Por fin llegamos a nuestro lugar de destino, un restaurante donde estaba casi toda mi familia; es tan triste sentirse tan sola con tanta gente alrededor.
No pude aguantar más y salí a llamarlo, solo quería escuchar su voz, quedarme callada y escucharlo; cuando respondió, los latidos de mi corazón se escuchaban mas fuertes que la música que había en aquel lugar; quería decirle que deseaba estar con él en ese momento, que lo quería cerca, que lo necesitaba, pero no pude pronunciar ni una de esas frases, porque otra vez esa pregunta abordo mi mente, ¿desubicada? Recordé todas esas cosas que me respondía cada vez que le pedía que comenzáramos otra vez y tenia esa sensación como cuando alguien que significa mucho para ti se va alejando y no puedes hacer nada; impotencia, impotencia…pero escuchaba su voz y sentía mas calma y la sola idea de poder tenerlo cerca me hacia feliz. Me repetía una y otra vez no seas tonta regresa a la realidad; terminamos de hablar y entre esperando en algún momento uno de esos mensajes tan bonitos que él siempre me mandaba; no hubo tal mensaje, no hubo nada, solo esa dolorosa frialdad que me tiene confundida.

Esos momentos no fueron nada gratos pero trate de acordarme de cosas lindas que pasamos, ya que no podía concentrarme en la conversación que tenían en el restaurante; pasó por mi mente uno de esos besos tan dulces que solía darme, era como si los estuviera viviendo. Sentía sus labios en los míos, su lengua rozando la mía suavemente… ahora me pregunto que hubiera pasado sino le hubiera mentido, sin necesidad, sino me hubiera callado las cosas; pero a la vez pienso; él me siente, ¿pero a que grado? ¿Será mejor quedarme en silencio, guardarme todo esto y alejarme?, si hiciera eso le daría las gracias de todo corazón, porque una vez mas le dio ilusión a mi vida, esperanzas, cosas que no había sentido hace mucho.

Es muy posible que no tengamos una historia, pero me ayudo a recuperar sentimientos que pensé perdidos, las ganas de escribir de noche, los sueños tiernos, todo aquello que hace tiempo deseaba…seria todo mucho mas sencillo para el, y para mi, si tuviera una respuesta de su corazón, de ese corazón que tiene al mío como flotando en el espacio, perdido, confundido, solo una respuesta aunque no sea la que mi corazón espera, aunque sea la respuesta que vuelva a hacerlo llorar y no volar...

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